viernes, 2 de enero de 2026

Lentes láser CO2 - Propiedades y características clave - Como elegir el mejor

    En el mundo del CO2 vamos a encontrar una variedad de lentes con características asociadas de todo tipo, veremos siglas como CVD, PVD, ZnSe, GaAs, Ge, AR y otras cualidades listadas como plano/convexo CX/CC, Aspheric y Meniscus.

En el siguiente artículo explicaremos cada una de estas características, sus ventajas, desventajas e importancia.

Comencemos por ver las 4 propiedades principales que determinan a un lente: Tamaño, Geometría, Material y recubrimiento

Tamaño: 

Tendremos 3 medidas importantes que deberán ajustarse a las propiedades mecánicas de nuestro equipo, Diámetro, grosor y distancia focal

Los primeros 2 deberemos respetar las medidas del zócalo donde calza el lente.

Aquí el único factor que podemos elegir cambiar es la distancia focal, pero es importante tener en cuenta que una vez que el laser atraviesa el lente el haz pasa de ser cilíndrico a cónico y que la punta de este cono debe poder atravesar la abertura de la boquilla sin tocar los bordes.


En la imagen podremos apreciar una lente estándar de 50.8mm de distancia focal y como distintas distancias focales interactuarían con la boquilla.

Algunos fabricantes ofrecen separadores para la boquilla con el fin de llevar la abertura de la misma mas cerca del punto focal, otros ofrecen boquillas con aberturas mas grandes (aunque esto afecta el soplado de aire por la misma usualmente dejando un corte mas sucio) y otros ofrecen multiples posiciones para el lente, alejando o acercando el mismo de la abertura y por ende acercando el punto focal a ella.



Geometría:

Siendo de las cualidades menos discutidas ésta puede tener grandes impactos en cuanto a nuestra capacidad de trabajo.

Existen 3 geometrías principales cuyas características influyen fuertemente en la calidad del corte y en el precio de los lentes. Estas son: Plano/Convexo, Cóncavo/Convexo (También encontrado como Menisco o meniscus) y Asférico.

La geometría del lente determina la forma en la que el laser se concentra en el punto focal. Las geometrías mas económicas suelen presentar un defecto conocido como "aberraciones esféricas" donde a medida que el haz del laser se aleja del centro del lente, el punto focal real del mismo cambia, generando que no toda energía se concentre en el mismo punto. Esto afecta el tamaño del "spot" y la capacidad de corte en espesor y velocidad.



Plano/Convexo: 

Es el lente mas común y barato del mercado, ofrece buen rendimiento para distancias focales cortas y medias pero tiene mayor dificultad de corte en distancias focales largas. En materiales finos, al compararlo con otras geometrías, no es capaz de alcanzar las mismas velocidades de trabajo. Si bien presentan un tamaño de "spot" decente no es el mejor de todos.


Cóncavo/Convexo:

No son tan comunes ya que tienen mayores aberraciones esféricas y en consecuencia un foco mas grueso, por no mencionar su mayor costo, pero presentan algunas ventajas fáciles de pasar por alto. Dado el menor ángulo de incidencia del laser en cada superficie del lente estos tienen menores reflejos internos que un plano convexo tradicional, evitando así el retorno de parte del laser a la fuente. Adicionalmente estos lentes toleran mayores potencias de láser gracias a esta menor reflexión interna.

Asférico:

Estos lentes son los más costosos y suelen utilizarse principalmente en equipos de gran porte donde cada watt de energía del laser es crítico ya que eliminan completamente las aberraciones esféricas. Tienen el "spot" mas fino de todos y su capacidad de corte no tiene rival, pero son más difíciles de encontrar para equipos tradicionales.


Material:



Los lentes pueden estar compuestos por 3 materiales principales, ZnSe (Seleniuro de Zinc), Ge (Germanio), GaAs (Arseniuro de Galio). El utilizado por la industria en el 99% de los casos es el seleniuro de Zinc debido a su bajo costo de fabricación, alta transmisión óptica, muy baja absorción térmica y gran calidad de foco. Los fabricados a partir de Germanio o Arseniuro de Zinc se reservan para ambientes industriales donde importa más la resistencia mecánica del lente que la calidad del haz de salida. Estos últimos presentan menos transmisibilidad óptica, mayor absorción térmica, mayores distorsiones debido al cambio de temperatura, y mayores aberraciones esféricas. Solo se utilizan debido a su alta durabilidad, resistencia a los rayones, resistencia a las limpiezas bruscas y alta transmisibilidad térmica.

Dato de color: Los lentes de ZnSe son los únicos transparentes a la luz visible, los de Ge o GaAs parecen espejos!


Recubrimiento:



En todo equipo de corte con láser de CO2 los lentes vienen tratados con un recubrimiento anti-reflectivo (AR para una longitud de onda de 10.6um) en ambas caras.

Este recubrimiento (o Coating, usualmente usan óxidos o fluoruro metálico ej. ThF₄, YF₃, ZnS en stacks) suele ser de apenas unos pocos micrones de espesor (apenas entre 0.0005 y 0,003 milímetros! 70 veces mas fino que un cabello humano) y es extremadamente crucial al funcionamiento del lente, sin el mismo la superficie del lente reflejaría entre un 18% a 36% de la potencia del equipo! absorbiendo gran parte de esta energía y posiblemente rompiéndose como producto de ello. 

Es por esto mismo que es tan importante limpiar las superficies con extrema delicadeza para evitar dañarlo. La diferencia en la calidad del recubrimiento es lo que determina mayormente la calidad de un lente

Este recubrimiento puede dañarse por Limpieza agresiva, Salpicaduras de material fundido, Contaminación + calor. Una vez dañado el mismo la transparencia no cambia por lo que es difícil de notar a simple vista, pero el lente comenzará a absorber calor el daño sobre el recubrimiento progresará considerándose este un daño degenerativo.

Un lente CO₂ se arruina más por limpieza incorrecta que por uso.

Es clave al limpiarlo utilizar Isopropanol óptico ≥ 99,9 %, sin agua (también conocido como alcohol isopropílico). Es importante nunca dejar los contenedores del mismo abiertos ya que es un compuesto higroscópico e irá absorbiendo humedad del ambiente.

El “alcohol común” no es alcohol puro, lo que se vende como alcohol suele ser Etanol o isopropanol 70–96 % y contiene agua, desnaturalizantes, impurezas orgánicas y a veces perfumes o trazas de aceites.

El agua penetra micro-poros del recubrimiento, cambia el índice de refracción local y genera micro-delaminación al evaporarse degradando así la efectividad del recubrimiento..


Otro dato no menor es el método que se utiliza para aplicar este recubrimiento. Este puede ser por CVD (Deposición de vapor químico) o PVD (deposición de vapor físico), en este caso el mejor proceso es el químico pero también es mas costoso, por eso los lentes de primera marca suelen tener un mayor valor. 


El PVD es menos denso, mas poroso y susceptible a dañarse en las limpiezas, siendo su unica ventaja el costo. Estos lentes suelen tener un aspecto mas "nublado" que su contraparte.

El CVD se forma por reacción química desde la superficie del lente, "crece" desde el mismo en lugar de depositarse y pegarse. esto lo vuelve mucho mas tolerante a las limpiezas y al agua pero viene acompañado de un mayor costo de producción.


En resumen:

En los sistemas de corte láser CO₂, el rendimiento del equipo depende en gran medida del lente, cuyas características clave son el tamaño, la geometría, el material y el recubrimiento. El tamaño debe respetar las limitaciones mecánicas del cabezal (diámetro y espesor), mientras que la distancia focal es la principal variable ajustable y condiciona cómo el haz cónico atraviesa la boquilla y dónde se forma el punto de máximo enfoque.

La geometría del lente influye directamente en la calidad del foco y la eficiencia de corte. Los lentes plano/convexo son los más comunes y económicos, adecuados para usos generales, aunque limitados en velocidad y espesor. Los cóncavo/convexo (menisco) reducen reflexiones internas y toleran mayores potencias, a costa de mayor aberración y precio. Los asféricos eliminan prácticamente las aberraciones esféricas, logrando el spot más fino y el mejor desempeño, pero con un costo elevado y menor disponibilidad.

En cuanto al material, el ZnSe es el estándar industrial por su alta transmisión, baja absorción térmica y excelente calidad óptica. Ge y GaAs se reservan para entornos industriales exigentes donde prima la resistencia mecánica sobre la calidad del haz, aceptando menor transmisión y mayores distorsiones térmicas.

El recubrimiento antirreflectivo (AR) para 10,6 µm es crítico: con apenas micrones de espesor, evita pérdidas enormes de potencia y daños por absorción térmica. Su calidad determina en gran medida la vida útil del lente. La limpieza incorrecta es la principal causa de falla; debe usarse isopropanol óptico ≥99,9 %, evitando alcoholes comunes con agua e impurezas. Finalmente, el método de deposición del recubrimiento marca la diferencia: CVD ofrece mayor densidad, durabilidad y tolerancia a la limpieza, mientras que PVD es más económico pero más frágil.

En síntesis, elegir correctamente el lente —equilibrando geometría, material y calidad del recubrimiento— es tan importante como la potencia del láser mismo, y un mantenimiento adecuado es clave para preservar su desempeño a largo plazo.

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